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Estoy justo en el medio, viví la mitad exacta, y cada hora perdida ya pesa una tonelada. No considero perdido, el tiempo de la niñez tampoco fue desechable, el tiempo en que maduré.
 
Tengo la pena infinita, de no haber tenido Amor. Amor: como yo lo entiendo, no como el que se me dió. Amor: de todos los días. Amor: de cabeza a pies. Amor: sintiendo y vibrando. Amor: de primera vez.
 
Nunca pedí grandes cosas, y siempre me conformé tal vez ese fue el pecado, no mirar ni querer ver. La indiferencia marchita, toda flor que está al nacer, y así me fui marchitando, con la esperanza de : SER.
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