|
Me despierto en el rincón donde me escondo cuando no se donde ir, y una luz ha aparecido de improvisto y me ha hecho sonreir. Con un trapo de recuerdos olvidados que he encontrado por ahí limpio el polvo de mi espejo que hace tiempo que se había vuelto gris. Y si soy capaz dibujo una sonrisa,cojo fuerza y pienso en mí solo me hice una promesa: no fallarme,y no se si la cumplí. Pero es hora de acabar con la condena,de levantarme y seguir que el reloj y sus agujas nunca cesan,ni van a esperar por mí yo me quedo los recuerdos de la herida que ahora solo es cicatriz y la sal que la cubría y que dolía,con agua decidió huir. Y si no me quedan sueños,y si todos los perdí, perderé también el miedo de perderlos y sufrir porque solo los recuerdos me recuerdan lo que fui lo que soy y lo que tengo,y también lo que perdí y que habiendolo perdido,todavia sigo aquí y que aún quedan motivos que me hacen sonreir.
|